Conoce cómo es el corte de tu diamante.

Sin dudas una de las primeras curiosidades que uno conoce a la hora de entender un poco más de gemas, es que el nombre diamante se debe ocupar para el mineral en la forma más bruta, mientras que el brillante es un tipo de corte de dicha gema. El corte brillante es hecho así para que reflecte de mejor manera la luz. 

De esta manera, los diamantes son cortados con forma de brillante, tratando de mantener proporciones óptimas para la reflexión de luz y que así brille de mejor manera la gema.
En un inicio los cortes brillantes eran hechos de manera artesanal por tanto sus proporciones nunca, o más bien pocas veces, lograban ser perfectas en cada una de sus partes (como las que vemos en la imagen superior derecha).
Es así como la proporción toma una importancia fundamental a la hora de evaluar un diamante en la escala mundial de GIA (Gemological Institute of America), encontrando en el mercado piezas de cortes más planos, más profundos o el ideal, éste último es el que reflecta de mejor manera la luz, vale decir, la misma cantidad de luz que entra es refractada y sale, logrando que la piedra sea sumamente luminosa.

¿Hoy existen los brillantes perfectos?

La tecnología nos ha entregado entre otras cosas, la capacidad de crear brillantes de corte perfecto, que mediante una fórmula matemática exacta se mide la cantidad de luz reflectada, pudiendo así evaluar de manera óptima el brillante. 
GIA entrega una tabla de clasificación mundial para los brillantes, dicho ranking pasa por el corte excelente, muy bueno, bueno, suficiente y pobre, siendo excelente la mejor categoría. 

En Waisberg y Torrealba Joyas, utilizamos diamantes de categoría MUY BUENO, ya que nos entregan una increíble calidad de corte y brillo para el anillo. Esta categoría es la comúnmente utilizada por la alta joyería a nivel mundial.